viernes, noviembre 01, 2019

Prólogo de "A sangre y fuego", de Chaves Nogales

        Encontré este vídeo dentro de un hilo de conversaciones de Arturo Pérez Reverte en su cuenta de Twitter. Lo publico aquí por diversos motivos, pero el principal es que los que son de mi generación (nací en 1980) no tenemos ni idea de lo que es vivir una guerra.

        Mis impresiones tras ver el vídeo son las siguientes:

         - Como decía el tweet de Arturo Pérez Reverte, debería visualizarse este vídeo en todos los institutos, con el fin de dar esa visión que no tenemos de lo que pasó.
         - Me gusta el tono personal del texto: esa lucha interna del individuo en contra del régimen establecido. No sólo es el valor de mantener un criterio, sino de asumir las posibles consecuencias que derivan de mantener la posición.
         - Me gusta la caracterización de Juan Echanove.
         - Sorprende la posición del relato cuando habla desde el exilio: es como un querer y no poder, una lucha de poder llevada al extremo.
         - Me sorprende como describe con exactitud los distintos bandos, así como es capaz de describir la naturaleza de cada uno, igualándolos en la barbarie (diferente, pero barbarie).

         
        Parece increíble que en la época en la que estamos, este texto podría reflejar la vida de cualquier emigrante que quiere ir en busca de un mundo mejor, huyendo de la guerra o de las desgracias de su país. 

sábado, octubre 19, 2019

Nuevos fascismos

     Sinceramente no entiendo nada de lo que está pasando hoy en día. No pretendo, ni mucho menos, dar consejos ni adoctrinar. Que eso vaya siempre por delante: uso este blog a modo de higiene mental, y aunque hago públicas alguna de mis ideas, no significa que no tenga el derecho de cambiarlas en cualquier momento: ya sea por experiencia o por capricho. Dando una vuelta por entradas antiguas, las cuales no he borrado, se nota el cambio (al menos en algunas entradas parecen que no están escritas por la misma persona). En algunas discrepo hoy día totalmente, pero no quiero borrarlas, porque para mí son historia de mi mismo. Prefiero ver o leer mis propias contradicciones, porque me acercan más a la realidad que cualquier otra cosa.

      Vamos al lío...Me preocupa que la gente no pueda opinar libremente, que siempre haya alguien que marque el paso, la dinámica, como si pensar diferente fuera delito. Esto pasa ya en los trabajos, pero ya está trascendiendo a la vida pública. No hace tanto, la prensa era más libre, más dura con los que hoy nos gobiernan. Hoy parecen asalariados de los partidos políticos: son más palmeros que los propios simpatizantes o afiliados a un partido. Cuidado: no digo que no sea lícito, pero también necesitamos discrepar, negarlo todo, dudar, rechazar desde el principio de toda idea, para luego hacerla real, y que se quede lo realmente importante.

        Hoy día nos están negando la propia negación, y a mí eso me rompe el sistema. ¿Por qué no puedo negar una idea, sólo por el simple hecho de negarla, venga de donde venga? ¿Por qué tantos dogmatismos, tabús, y demás sistemas de anclaje a una estructura , la cual creo que está corrompida?

        Pues sí, hoy te dicen lo que tienes que pensar, lo que tienes que decir, lo que tienes que escribir, lo que tienes que leer,  a lo que tienes que seguir, lo que está de moda, lo 'trenting topic', la mierda del día.... Cuando no teníamos redes sociales, la gente hablaba, discutía, rebatía, pero con un cierto orden, con respeto. Hoy hay auténticas hordas, que desde el anonimato, intenta ... ¿qué intenta? ¿qué finalidad tienen esos ataques? 

       Yo lo veo desde el punto de vista del grupo. Si estás fuera del grupo, te atacan. Lo normal es estar siempre protegido por el grupo. Y el grupo tiende a dominar sobre el individuo: es raro el caso que un individuo sobreviva o se mantega en contra de un grupo entero. 

       Soy partidario de que todo el mundo hable, que opine, aunque vaya totalmente en contra de lo que pienso. Supongo siempre que otro oyente, en mi misma situación, es capaz de filtrar lo que se dice: es casi obligación tener la capacidad de hacerlo si no se quiere ser un palmero más. 

        Ahora la pregunta, ¿qué quieres hacer con tu vida? Eso es lo que le preguntaba un profesor de filosofía de mi instituto a un compañero que realmente estaba sin saber donde estaba, con la intención de despertarlo. La frase es graciosa, pero tiene dinamita pura. 

         Da igual la ideología o partido político: en todos los lados se intenta despreciar lo 'distinto', cuando realmente hay más cosas en común que diferencias, al menos en la mayoría de los casos. ¿En que se diferencian las aplicaciones de esas ideas? Seguramente en los líderes y en los equipos que se forman alrededor de los líderes. 

        Si miramos desde fuera, tenemos a Trump, Putin, Bolsonaro, Kim Jong-un, Merkel, Boris Johnson, Salvini (que ya no está a día de hoy)..una lista interminable de elementos impresentables que no valen el tiempo que se tarda en escribir sus nombres. Líderes decadentes, con escasas miras al futuro, con intereses locales o personales, que truncan metas más lejanas. Hoy se denominan nuevos fascismos.

        Y lo mismo si vamos a lo local... Tenemos nuestros partidos políticos (a los de siempre, y a los 'nuevos'). Antes algunos hablaban de 'casta', otros de 'derechita cobarde', otros de 'amigos de los independistas', otros 'la veleta naranja'. El simple uso de un insulto o descalificativo denota la falta de contenido de propuestas: no se puede usar falacias para convencer a la gente.  Desde aquí no se está en favor de unos o de otros, pero se está en contra de esa forma de hacer política: usando las trincheras de los insultos y los fallos de los otros para hacerse más grande, sin mirar nada más. A la gente hay que convencerla con números.

        Y cuando hablo de números, no hablo ni del PIB ni de la deuda externa, ni de la inflación, ni de la prima de riesgo Hablo del bolsillo de la gente: que tengan un trabajo digno (frase lapidaria hoy día, por cierto), que la gente pueda llegar a fin de mes, que pueda formar una familia y que pueda mantenerla. Joder, ¿es tan difícil? 

        El 10 de noviembre tendremos nuevas elecciones generales. Las segundas en un año. Y mucha gente irá a votar sin saber realmente lo que está votando. Por tanto, no nos quejemos luego de lo que salga. Hoy se dice "disfrutar de lo votado". En lo bueno, y en lo malo.

        Pues nada, paciencia. No nos cogerán por sorpresa, o eso pretendo.

        

viernes, agosto 09, 2019

Siempre de perfil

     Europa siempre ha tenido ese carácter flemático ante cualquier evento. Siempre ha tardado en reaccionar, incluso perjudicando a la mayor parte de la población.

     Mucho antes de estallar la II Guerra Mundial, Hitler empezó a conquistar zonas limítrofes con Bélgica y Francia. Ningún país lo impidió, y permitió que la Alemania nazi se rearmara, con las consecuencias que todos conocemos. Luego llegaron los americanos, y nos libraron de los nazis.

     Lo mismo ocurrió en la guerra de los Balcanes. Sólo cuando EEUU y la OTAN se cansaron de aquella cruenta guerra, Europa despertó de su letargo.

     Hace poco ha pasado con Ucrania, y se ha normalizado tanto que ya no es noticia.

     Ahora ocurre con la inmigración en el Mediterráneo. Aquella Europa de Maastricht ya no existe: aquella vieja idea de solidaridad entre los países miembros es hoy una utopía. Y gran parte de culpa la tienen los políticos que están accediendo a controlar los países miembros.

     No se pueden comparar los dirigentes actuales con aquellos dirigentes que firmaron el primer tratado, pensando en una Europa fuerte, solidaria y unida, para hacer frente a los retos futuros. Hoy día, es un conjunto de egos, de poder y de miseria.

    La miseria, las guerras y las mafias que controlan todo el flujo migratorio de la Unión, bajo la atenta mirada y condescendencia de los políticos actuales hacen que muchas personas mueran en las aguas del Mediterráneo y del Atlántico. Esto, en otro tiempo, hubiera sido escandaloso e injustificable.

     Pero ya lo vemos normal, y eso si es preocupante. Y si estamos esperando a los americanos, me parece que ellos están con su casa patas arriba gracias a Trump. ¿Tanto hemos cambiado o siempre hemos sido los mismos?

     

jueves, agosto 01, 2019

jueves, julio 25, 2019

Lo importante

Cuántas veces nos hemos asfixiado en una presión auto-impuesta, creyendo que un tema era lo más determinante del momento.

Pues no.

Con el tiempo, las prioridades se asientan, y al final sólo nos queda lo importante: la razón por la que te levantas todos los días, aguantas lo indecible y mantienes el pulso firme, esperando que en algún momento, todo cambie.

O quizás no cambie nunca, y tampoco cambiemos, y mantengamos ese pulso constante que nos mantiene en la cresta de la ola.

Efectivamente, creo que lo que hoy es importante, mañana no lo será.


jueves, septiembre 13, 2018

Silencio

Los motores diésel que daban luz a las casas dejaron de funcionar. Primero en una, luego en las siguientes. Al final, sólo queda un silencio roto por el mar, por ese baile de las olas con el viento y la arena, ahora fría y negra.

A pesar de la hora, aún había gente caminando por la orilla, aunque apenas se podían percibir sus sombras debido a la ausencia de la luz de la luna, que en otras ocasiones dominaba el cielo. Eran los habituales de cada noche. La orilla aparecía y desaparecía cada vez que rompía una ola. Sólo su espuma separaban la frontera entre el mar y la tierra, y eran el único camino que se podía distinguir.

La luces de las casas se habían convertido en estrellas parpadeantes: provenientes de pequeñas lámparas individuales de gas o de velas de cera, sujetas a cualquier artilugio casero que pudiese mantener su verticalidad. Con ellas, las partidas de cartas o de dominó, seguían sucediéndose bajo una luz tenue, una tras otra, como si el tiempo no pasase o no importara, porque lo importante era estar reunidos, comentar cualquier anécdota y realizar anotaciones de las jugadas de cada mano. Daba igual ganar o perder.




jueves, marzo 09, 2017

La colonización de otros planetas


Hoy he descubierto una noticia (ver fuente [1]) en la prensa que habla sobre crear un campo magnético sobre Marte para que recupere sus mares colocando un dipolo magnético en el punto Mars L1 Lagrange (ver fuente [2]), y he recordado un fragmento de un libro que leí hace tiempo que hablaba de otra solución para lograr la colonización de Marte.

He buscado un poco para poder encontrar algo referente al tema y he visto esto en la Wikipedia (ver fuente [3]):
Carl Sagan, astrónomo y divulgador científico, propuso aplicar la ingeniería planetaria a Venus en un artículo publicado en la revista Science 1961 y titulado "The Planet Venus". Sagan imaginó plantar la atmósfera de Venus con algas, que absorberían el dióxido de carbono y reducirían el efecto invernadero hasta que la temperatura de la superficie cayese a niveles confortables. Posteriores descubrimientos sobre las condiciones de Venus hicieron este enfoque imposible. El estudio reflejaba que el planeta tiene demasiada atmósfera que procesar y fijar; e incluso si las algas atmosféricas pudieran prosperar en el ambiente árido y hostil de la alta atmósfera de Venus, todo el carbono que se fijara en forma orgánica sería liberado como dióxido de carbono tan pronto como cayera a las calientes regiones inferiores.

Realmente, lo que recuerdo del libro era lo siguiente: Desde La Tierra se construirían sondas repletas de un tipo de algas que se reproducían a un ritmo muy alto. Mediante envíos periódicos de estas sondas, que se estrellaban en su superficie, se lograba crear un pequeño ecosistema que crecería exponencialmente, consumiendo grandes cantidades de CO2 y aumentando el nivel de oxígeno de forma progresiva. El objetivo general sería el mismo: conseguir un mejor grado de habitabilidad en un planeta hostil.

He conseguido recordar que el libro pertenecía a la colección Biblioteca Fundamental de Nuestro Tiempo, publicada por Alianza Editorial. He encontrado una lista de la colección completa, y el libro que leí se llama Los próximos 10.000 años: el futuro del hombre en el Universo , cuyo autor es Adrian Berry.

Pues rastreando un poco he encontrado un artículo de El País de 1976 con el título Haciendo llover en el infierno(ver fuente [4]). Los actores principales son Venus y las algas azulverdosas, un tipo de algas primigenias muy resistentes. Desde mi punto de vista, encontrarme este fragmento del libro nuevamente para mí ha sido un enorme descubrimiento: me impactó cuando lo leí y me ha vuelto a impactar al releerlo años después. El artículo empieza así:

Desmantelar planetas, reorganizar galaxias enteras y aumentar la riqueza humana en un billón por cien dejará algún día. de ser una ficción. La realidad es a veces más fantástica que la propia fantasía. Los próximos diez mil años, cuya publicación extractada iniciamos hoy, con permiso de Alianza Editorial, no es una obra de ciencia-ficción, aunque se lea como tal, sino de divulgación científica. Su autor, Adrian Berry es miembro de la Real Sociedad Astronómica inglesa. 
Pasarán muchos años antes de que una misión de este tipo se ejecute, pero me resulta sorprendente este tipo de noticias desde el punto de vista práctico. De la misma forma que hace unos años era impensable soñar en  una nave se posara sobre la superficie de un cometa, para que ahora este tipo de noticias ya no pertenecen tanto a la ciencia ficción.

Por último, he encontrado casi al terminar esta entrada una reseña al libro en otro blog (ver fuente [5]) donde se habla del contexto del libro. A mí personalmente me ha gustado bastante, y recomiendo también su lectura si te interesa el tema. Pero si estás interesado en leer el libro, es posible que no te interese por contener opiniones sobre el contenido del mismo.

Fuentes:
[1] www.elmundo.es
[2] Puntos de Langrange
[3] Terratransformación científica .Wikipedia
[4] Haciendo llover en el infierno, de Adrian Berry (1976). El País.
[5] Adrian Berry: Los próximos diez mil años (2007).  Blog Ciencia y Cultura.  Ciencia y cultura humanística.